
Si enterramos nuestros miedos aún estando latentes, cuando estos afloran corremos el riesgo de pasarlo mal.


En este Sant Jordi tenía que caer “El Fuego” de Katherine Neville. Hace 15 años que leí “El Ocho” y fue un libro muy emocionante, creado para ser releído. Ahora se me presenta la oportunidad de volver a retomar las aventuras de Catherine y no voy a desaprovecharla. De nuevo la magia de la lectura está envuelta en ese juego millonario que es el ajedrez. -El juego vuelve a empezar-
Empiezo el año tarde y experimentando. Del experimentar me ha salido esta vampiresa que viene muy a cuento con lo que se cuece ahora en los cines y en la lectura.