
A pocos días de Sant Jordi, comentaré que durante mucho tiempo, para mi, era la celbración más feliz del año. Le dedico este dibu, siga siéndolo o no. De paso doy mi voto para que ese día pase a ser festivo en Cataluña.
Me gustan mucho los esbozos de Ramses Menendez y he querido imitar un poco uno de sus dibus, pero con un corte más clásico.

Hace muchos años que hice este cuadro y así me veo ahora. Me basé en una ilustración de uno de mis libros favoritos “El prisionero de Zenda” y ahora no tengo ni idea que podía simbolizar sobre la novela, pero me evoca a una soledad, serena y de nostalgia de lo que fue alguna vez.
